2018 llegó a su fin, y muchas fueron las formas de despedirlo. No fue un año fácil, pero los venezolanos no dudaron en celebrar las fiestas como tradicionalmente lo han hecho. Salir con maletas a la calle para viajar al siguiente año, tener dinero en la mano a la media noche o pedir 12 deseos comiendo una uva por cada deseo, fueron entretenidas maneras de pasar la noche del 31 de diciembre.

Pedir los deseos esta navidad, pudo salir algo caro. A mediados de diciembre, el kilo de uvas se vendía por VES 6.000, a diferencia de 2017 que tenía un precio de VES 2,0 (un aumento interanual de 299.900%). Para una persona que vive del salario mínimo, el kilo de uvas representaría 1,3 veces su salario de todo el mes.

Las uvas han sido una de las varias costumbres que los venezolanos hemos ido abandonando a medida que la realidad económica se dificulta, corriendo los niveles de bienestar de la población para la navidad y el resto del próximo año.