La Paridad del Poder Adquisitivo absoluta establece que una canasta de bienes adquirida en Venezuela y una canasta de bienes adquirida en el resto del mundo deberían tener el mismo precio, en el largo plazo, si se expresan en la misma moneda. Para que esto ocurra, el precio de los bienes en el mercado doméstico y el tipo de cambio del Bolívar deberían variar al mismo ritmo, a esto se le llama Paridad del Poder Adquisitivo relativa.

Como se puede observar en el gráfico, la variación del tipo de cambio VES/USD y la diferencia de la inflación doméstica con la inflación de estados unidos no ha sido simétrica en el tiempo, haciendo que no se compense la divergencia en las inflaciones de ambos países. En 2015 el ritmo del aumento del tipo de cambio fue mayor que el ritmo del aumento del nivel de precios doméstico, haciendo que los bienes locales se abarataran comparados con los de los Estados Unidos.

Posteriormente en 2018 y 2019, luego del comienzo de la hiperinflación, los precios locales variaron a mayor ritmo que el tipo de cambio, haciendo que los bienes locales se encarecieran con respecto a los del resto del mundo, fenómeno por el cual se encuentra una mayor cantidad de bienes importados en los anaqueles y han aparecido los bodegones.

Luego en 2020 y 2021, los precios y el tipo de cambio han variado en una magnitud similar o más simétrica que la registrada en años anteriores. Por ello, la divergencia entre el costo de una canasta de bienes adquirida en Venezuela y una canasta adquirida en los Estados Unidos sigue existiendo, ya que las variaciones del tipo de cambio y la inflación no han compensado sus asimetrías en años anteriores.

Según Ecoanalítica, para que se logre la PPA absoluta (es decir, que las canastas de bienes nacionales e internacionales tengan el mismo precio expresados en una misma moneda), el tipo de cambio VES/USD debió alcanzar los VES 8.713.955,06por USD en agosto de este año, mientras que el tipo de cambio oficial al cierre de mes fue de VES 4.144.502,9 por USD.