Desde principios de 2019, el Ejecutivo ha ejecutado una serie de reformas sobre el sector financiero, con el objetivo de reducir las presiones al alza del tipo de cambio (limitando el crédito bancario) y, de esta forma, frenar de cierta manera la hiperinflación. Entre estas reformas se encuentran el aumento de los distintos encajes y la indexación de los créditos a las fluctuaciones del tipo de cambio oficial, que además de “cumplir” el objetivo antinflacionario, han perjudicado significativamente a la banca privada.

En el transcurso del año, se ha vuelto progresivamente difícil para el sector financiero privado adquirir y mantener la liquidez necesaria para llevar a cabo sus actividades regulares. Lo anterior puede ser observado a través de las tasas del mercado interbancario y de nivelación, a los cuales acude la banca cuando necesita proveerse de bolívares de otros bancos. Mientras mayores son estas tasas más demandas de fondos y problemas de liquidez presenta el sector financiero. Para la cuarta semana de noviembre estas tasas llegaron a su máximo histórico (hasta ahora), con la tasa interbancaria ubicándose en 528,5% el 26 de noviembre y la de nivelación en 507,8% el 25.

Aunque la causa principal de los problemas de liquidez son las reformas mencionadas anteriormente, también existen razones adicionales que pudieron haber exacerbado este problema recientemente. Es posible que el ejecutivo haya acelerado sus pagos usuales en esta época del año, haciendo que los bancos requiriesen de fondos en bolívares con más premura, mientras el sector público realice tales traspasos a la banca. Por otra parte, mayores pagos implican mayores depósitos para la banca, lo que se traduce en mayores necesidades por encaje a pagarse en las próximas semanas.

Asimismo, con la poca confianza que aún persiste sobre el bolívar como reserva de valor o medio de cambio, tales fondos se traducen en una mayor demanda por divisas (y un mayor tipo de cambio), toda vez que estos bolívares salen a la calle. Ambos desequilibrios terminan por revelar un problema sobre la necesidad y confianza del bolívar, dos caras de una misma moneda.