Entre 1998 y 2011, el Banco Central de Venezuela (BCV) reportó una exportación de 58,3 toneladas de oro, mientras que el UN Comtrade (base de datos de las Naciones Unidas relativa al comercio exterior de los países) reporta que Venezuela en realidad exportó 71,8 toneladas en este período, 18,8% más de las cifras oficiales. Tal disparidad puede atribuirse a la minería ilegal presente en Venezuela. Para entonces, la industria minera no estaba nacionalizada, pues los exportadores debían pagar ciertos impuestos y vender la mitad de su mercancía al BCV, condiciones que los operadores ilícitos en el sector buscaban evadir. Como respuesta a este problema, Hugo Chávez nacionalizó la minería en Venezuela en el 2011.

Con la nacionalización se prohibió la explotación de oro sin permiso gubernamental, y su comercialización tanto interna como externa quedó en manos del BCV. Por lo tanto, si la operación no es notificada a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) o el oro no es vendido al BCV, la operación es ilícita. No obstante, la nacionalización parece no haber ayudado a eliminar el problema de la minería ilegal, más bien parece haberse incrementado. Los números, nuevamente, lo demuestran.

De 2012 a 2016, el BCV reporta exportaciones de 5,2 toneladas de oro, mientras que el Comtrade reporta 77,4 toneladas, es decir, 14,8 veces más que las cifras oficiales. En términos nominales, el BCV informó de un total de USD 262,8 millones en este período, mientras que la fuente secundaria expresa que las exportaciones por oro fueron de USD 3.467 millones. Es decir, USD 3.204 millones (una cifra nada trivial) en exportaciones de este mineral jamás fueron reportados.