Como parte de la implementación del plan de Recuperación anunciado por el Ejecutivo Nacional en agosto del año pasado, se aplicó una nueva reconversión monetaria y la circulación de nuevos billetes denominados Bolívares soberanos o “VES”.

A partir de tal reconversión, el peso de los billetes y monedas en circulación ha promediado cerca de 6,6% de la liquidez monetaria hasta el 26 de abril. En comparación, previo a la medida (en 2018), este ratio se ubicaba en promedio en 2,6%. En tal sentido, tal parece que, tras la medida, la disponibilidad de efectivo se vio favorecida respecto a la falta de este durante la primera parte de 2018.

Una forma de verificar esta mayor disponibilidad se basa en observar la evolución de la prima entre los indicadores de tipo de cambio no oficial tradicionales y la paridad cambiara fijada en transacciones en efectivo (aquellas acaecidas usualmente en la frontera de Cúcuta. En el período analizado previamente, la prima pre-recoversión fue -en promedio- de 185,2%, acelerándose entre los meses de junio y septiembre, hasta 383,4%. Luego, pasaría a promediar 27,0% y, fijándose durante 2019 en 12,8% (con un valor máximo observado de 52,5% a mediados de enero).

Partiendo de lo anterior, tal parece que existe cierta relación entre el aumento de la relación circulante/liquidez y la reducción de la prima cambiaria asociada con divisas en efectivo. Podría decirse que cuando existe una mayor disponibilidad de circulante la prima se reduce. No obstante, aún con la recuperación del efectivo durante 2019, no se ha observado un repunte significativo en la prima cambiaria. Ello parece ser otro efecto adverso de la hiperinflación local, en la medida que la crecida de precios sea tan aguda que los agentes no están demandando tanto circulante como ocurría previamente. Así, la prima cambiaria parece revelarse como el único precio relativo libre de las distorsiones propias de la hiperinflación. Un punto adicional que permite distinguirnos de la experiencia internacional.