Luego de la reapertura de las economías de la región afectadas por la pandemia de COVID-19 y de una de las peores recesiones en décadas, la inflación ha registrado un alza. A esto se le suma el aumento del precio del petróleo, las materias primas y los problemas en las cadenas de suministro global que han provocado el aumento en los precios de fletes marinos y escasez de algunos bienes.

Estos choques se trasladan a las fuerzas de demanda que, en un momento donde las economías latinoamericanas comienzan sus reaperturas, resulta en alzas de precios, con Brasil pasando de 2,3% en julio de 2020 a 9,0% en julio de 2021, México de 3,6% a 5,8%, Chile de 2,5% a 4,5%, Colombia de 2,0% a 4,0% y Perú de 1,9% a 3,8%.

En el caso de República Dominicana, se registró un alza de 10,5% en mayo de 2021 pero en julio, la inflación disminuyó a 7,9%, es decir, 2,6 puntos porcentuales (pp) por debajo de lo registrado en mayo. El Banco Central de República Dominicana (BCRD) informó que, a pesar del aumento de precios y las distorsiones en las cadenas de suministro que han afectado a otros países de la región, República Dominicana ha observado una disminución en precios internacionales de bienes agrícolas que junto al buen desempeño de la producción agropecuaria nacional ha logrado que la inflación interanual se modere.

La tendencia inflacionaria se ve impulsada en cada país de la región por distintas causas específicas. Según el último informe de Focus Economics y de algunos economistas expertos en la región, estiman que la tendencia alcista podría continuar provocando aumentos en las tasas de interés de los Bancos Centrales.