En los últimos meses, el Banco Central ha estado aplicando regulaciones sobre el sistema bancario, afectando gravemente la posibilidad de otorgar crédito y, por consiguiente, disminuyendo el “Multiplicador monetario”. Esta métrica mide el grado en el que la banca aumenta la base monetaria mediante el préstamo.

Se evidencia que estas políticas tuvieron un efecto drástico en el multiplicador durante la última semana del 2018 y las tres primeras semanas de este año cuando la liquidez monetaria paso de ser 2 veces la base monetaria a ser únicamente 1,57 veces la misma. Ciertamente, aunque ocurre un aumento temporal de esta proporción en la semana del 1 de febrero, tras la derogación del encaje especial, este fenómeno es temporal, puesto que esta vuelve a caer a niveles mínimos en la semana siguiente.

Al ocurrir la disminución del multiplicador bancario, se disminuye temporalmente las presiones sobre el tipo de cambio y los precios que eran causadas por el crédito. No obstante, el efecto de esta medida en los precios de la economía y en el tipo de cambio es meramente transitorio, Venezuela sigue en Hiperinflación y el tipo de cambio no oficial está por encima del oficial, todo esto a costa de una importante disminución del crédito y de la salud general del sistema bancario.